LINEA ONE PARA CICLISMO URBANO
Hace aproximadamente 15 años muchas personas comenzaron a adoptar la bicicleta como modo de vida.
No solo los que trabajamos de esto, y que tenemos la suerte de hacer los que nos gusta, sino todas aquellas que sintieron desde esa época, que la bicicleta nos dio libertad plena e independiente desde los primeros pasos que damos solos, cuando crecemos.
El poder desplazarte rápidamente por tus propios medios y recorrer grandes distancias en poco tiempo son los principales motivos por los cuales uno adopta esta condición de vida desde muy chico.
Por supuesto que la velocidad es tentadora y también lo es divertirse saltando o haciendo piruetas.
Pero creo que algo fundamental para muchos es poder aclarar nuestras ideas mientras pedaleamos.
Justamente por estos motivos, pensamos que la bicicleta es un bien y no un objeto. Es por eso que sentimos que merece ser tratada de la mejor manera en cuanto al mantenimiento, actualizaciones y demás.
Un cierto individualismo (un tanto extraño) es lo que inicia al ciclista, ya que en muchos casos esta independencia es la que sirve de motor para otras cuestiones.
Para los que vivimos desde siempre en la ciudad y estuvimos cansados de hacer colas en las paradas de colectivos nos da un gran alivio saber que esta siempre con nosotros y casi en todos los casos la misma, es un fiel reflejo de lo que queremos ser.
Sentirte identificado con tu bicicleta es un objetivo que actualmente se puede alcanzar sin tantos problemas y no como hace 15 años, hoy es realmente variada la oferta y hay mucho por explorar y analizar en este ámbito.